martes, 24 de agosto de 2010

EL ORGANO LITURGICO DEL MUSEO CEMENTERIO SERÁ RESTAURADO



El órgano tubular de 312 flautas, que durante más de 70 años ha solemnizado los servicios religiosos de la Capilla del Museo Cementerio de San Pedro será intervenido durante dos meses por labores de restauración y mantenimiento.


La Fundación Cementerio de San Pedro comenzó en el mes de agosto la restauración y el mantenimiento del órgano tubular litúrgico, ubicado en la Capilla del Cementerio, declarada bien patrimonial de carácter nacional por el Ministerio de Cultura en el año de 1999.


Este órgano, de origen alemán, es un órgano tubular positivo, Opus 2617, Erbaut 1938, construido por la compañía E.F Walker & Cie., empresa que para la época contaba con experiencia en la fabricación de órganos de este tipo para climas tropicales, y estaba representada en el país por el ingeniero alemán Oskar Binder. Posibilitando que algunos de los órganos que se instalaran en los templos litúrgicos de Colombia fueran de esta Casa radicada en Ludwigswurg, Alemania; como por ejemplo: el de la Catedral Primada de Colombia en Bogotá, el de Basílica de Nuestra Señora de la Merced en Yarumal, el de la Catedral de Santa Fe de Antioquia y el de la Catedral Metropolitana en Medellín, entre otros.


Según registros esta es la 4 vez que se interviene el órgano en estos últimos 10 años:
En el año 2000, la Fundación Ferrocarril de Antioquia, limpió los tubulares del órgano de cenizas y demás polvos. En el año 2003, la Organera de Victoria Eólica Magna, afinó, reguló y armonizó el instrumento. En el año 2005, debido a fallas graves, la misma Organera, procedió a reparar el sistema eléctrico. En esta ocasión, el músico de la Universidad de Antioquia y restaurador de órganos, Luis Fernando Tamayo, quien también ha realizado trabajos en los órganos de la Metropolitana, la Veracruz, San Ignacio, El Espíritu Santo, San Joaquín, entre otros órganos litúrgicos, será el encargado de devolverle la vida a este instrumento que en la actualidad presentaba problemas en el motor electro-neumático, además de realizará algunas labores de restauración y afinación del instrumento.


La Fundación Cementerio de San Pedro espera que con estas reparaciones, que finalizan a principios del mes de octubre, el órgano pueda volver a interpretar las bellas melodías que acompañan los actos litúrgicos y los sentimientos de cientos de personas que asisten a estos diariamente.